La musa trágica (fragmento)Henry James

La musa trágica (fragmento)

"Sabía muy bien que si ella misma hubiera estado liada secretamente con un muchacho tan cordial como Nick Dormer, se las habría arreglado para que los eventos públicos no adquirieran tal relevancia en sus relaciones; conque tenía su secreta dosis de desdén hacia la estupidez de los individuos cuya idea de lo que podía existir entre Nick y Julia Dallow se basaba en el hecho de que él siempre estuviera presente en las fiestas de ella. «Si nunca lo estuviera, entonces podrían murmurar», se decía para sí. Pero es que la señora Gresham era hipersutil. A ella le habría parecido lo natural que Julia celebrara el breve intermedio en la sucesión de las sesiones parlamentarias yéndose a Harsh y asegurándose la compañía de Nick allí durante una quincena; evaluaba los presentes planes de la señora Dallow como un sustitutivo más bien pobre en comparación: su proyecto de pasar las vacaciones en las residencias de otras personas, a donde Nick también había prometido acudir. La señora Gresham era una romántica; se preguntaba dónde estaba la gracia de conformarse con meros retazos y fragmentos sueltos, con unos proyectos vacacionales de lo más vulgares y comunes, cuando existía la posibilidad de gozar de días largos y tranquilos à deux… proyectos vacacionales la mitad de cuyo carácter esencial, además, estribaba en lo que excluían. Empero, entre la señora Dallow y su extraño pariente había aún más temas sujetos a una carencia de decisiones terminantes de lo que podía concebir incluso la excelente perspicacia de la señora Gresham. No estuvo ésta presente el Domingo de Ramos a la hora de la cena en Great Stanhope Street; pero, de haber estado, la singular impenetrabilidad de Julia ante las tentativas de observación la habría hecho desistir de desear quedarse en el salón —como sí hizo Nick— después de que se hubiera marchado el resto de la concurrencia. Puedo agregar que los conocimientos que la extrema curiosidad de la señora Gresham había reunido la habrían instigado igual de poco a hacerlo. Habría dado por supuesto que la pareja deseaba quedarse en mutua compañía a solas, aun cuando habría considerado esto tan sólo un «retazo». "


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