La mano invisible (fragmento)Isaac Rosa

La mano invisible (fragmento)

"Me pareció un capullo, le dijo anoche la chica de las piezas geométricas mientras tomaban una cerveza en la cafetería del polígono, yo también lo vi al catedrático ése, menudo capullo, no ha trabajado en su puta vida, mira que decir que hacemos música. Él pidió otras dos cervezas y no se atrevió a llevarle la contraria, no quería discutir con ella ni parecerle él también un capullo como el catedrático; le gusta, llevan una semana intercambiando sonrisas y bromas, ella desde su mesa llena de cajas y piezas, él forcejeando con las tuercas, y la cita de ayer a la salida le hizo albergar esperanzas de algo más, así que no le dijo que él, aunque no ha llegado a emocionarse, sí encuentra algo de belleza en lo que hacen en la nave; él no tiene oído para la música pero entiende lo que explicó el catedrático, de hecho le gusta sentirse como un concertista, girar la llave como quien maneja el arco del violín; o como un bailarín, pues el tipo, el capullo como lo llamó la chica, también habló de baile, aseguró que visualmente el espectáculo tiene mucha fuerza, que hay un elemento coreográfico, que no puede ser casualidad la forma en que se mueven unos y otros, cómo parecen sincronizar algunos movimientos, el carnicero levanta el cuchillo y el albañil mueve la paleta a la vez mientras la chica se gira a colocar la caja, la administrativa vuelve una página, la costurera se agacha para soltar otro metro de tela, y es cierto que no ocurre siempre así, que a veces el carnicero está tironeando el pellejo de una ternera mientras el albañil abre un palé de ladrillos, la costurera enhebra el hilo en la máquina y la administrativa arruga los ojos ante la pantalla para revisar si se ha confundido, pero esos momentos en que todos parecen responder a un mismo latido, eso dijo el catedrático, eso dijo el capullo, un mismo latido, cuando toda la nave es una sístole-diástole o una marea que avanza y retrocede marcando el ritmo, fíjate qué capullo, sístole-diástole, marea, ritmo; esos momentos contienen mucha belleza, dijo el catedrático, dijo el capullo, emocionado. "


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