Todos nuestros ayeres (fragmento)Natalia Ginzburg

Todos nuestros ayeres (fragmento)

"Anna estaba sola en un rincón con un vestido de terciopelo amarillo que le había confeccionado la señora Maria con una cortina y pensaba que estaba harta de ir vestida de cortina, todo el mundo tenía que darse cuenta de que lo que llevaba encima era una cortina, quedaban hasta las borlitas por la parte de atrás, porque la señora Maria había dicho que era un adorno de buena calidad y que daba pena tirarlo. Miraba a Giustino que estaba tonteando un poco con la mujer de Danilo; sentado en el brazo de la butaca de ella, le estaba diciendo que en invierno la llevaría a esquiar, le enseñaría a bajar al estilo quitanieves, era muy fácil. La mujer de Danilo llevaba una camiseta color de fuego que no le iba bien con el tono de su pelo, pero por lo menos era una camiseta y no una cortina, Anna se preguntaba por qué era ella la única que tenía que ir vestida de cortina. Le hubiera gustado que Giustino también la llevara a ella a esquiar, pero seguro que no la llevaba, iría él solo con la mujer de Danilo para hacer un poco el tonto, como si a la mujer de Danilo le apeteciera hacerle caso. La mujer de Danilo lo escuchaba distraída con aquella cara cansada y sufrida, y de vez en cuando soltaba una risa que parecía una tos. Giuma estaba allí junto a ellos con los labios plegados en una sonrisa despectiva, debían parecerle muy estúpidas aquellas jactancias de Giustino sobre la bajada al estilo quitanieves, era de suponer que sería un consumado esquiador y aquello del quitanieves le sonaría a estupidez. "


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