Del amor (fragmento)Ricardo Mella

Del amor (fragmento)

"Si recorremos continentes e islas, en todas hallaremos al lado del individualismo la comunidad. En la Nueva Zelandia existen pequeñas sociedades que viven en pleno comunismo, sin excluir la promiscuidad. En la islas Paques y en Ulietea hay grandes viviendas comunes, de centenares de personas, semejantes a las colmenas de las abejas, que recuerdan las curiosas construcciones piramidales de los mejicanos anteriores al imperio azteca, cuyo elogio se ha hecho en todas las lenguas por su hospitalidad, su moderación y su práctica estricta de la monogamia no obstante su sistema comunista. En las islas Palaos, el individuo no posee más que su vivienda, sus muebles y su canoa. En las islas Carolina, cada distrito posee una gran casa pública, donde se reúnen los miembros de la comunidad, donde conservan las piraguas, las herramientas, todos los utensilios de la asociación. En Java reina por completo la comunidad en forma muy semejante al mir ruso.
El comunismo ha estado y está todavía en vigor en multitud de tribus aborígenes de la India. La dominación inglesa nada ha cambiado. Los indígenas no pueden concebir que se vendan las tierras, y carecen en absoluto de la idea de testar. En Pendjab; la villa es una asociación de hombres libres.
Entre la raza semita es muy antigua la práctica comunista que en algunas islas de la costa de la Arabia feliz adopta por principio «á cada uno según sus obras».
En Europa, antes de la conquista romana, el comunismo existía en mayor o menos grado. Los dálmatas hacían cada ocho años una nueva repartición de tierra. Entre los germanos no se cultivaba dos años seguidos un mismo campo. En la Galia, los dominios comunales eran considerables, y hoy quedan de ellos muchos restos. España es también un buen ejemplo de la tradición comunal.
Y la prueba más determinante de que el comunismo perdura en Europa a pesar de Roma y de la declaración de los Derechos del hombre, es que subsiste entre los vascos franceses; el allmend ó mark (territorio común de clan) en Germania; que en varios cantones de Suiza son todavía numerosos los allmends y que en los países eslavos, principalmente en Rusia, en la comunidad de Villa se conserva en toda su integridad. El Mir ruso es la forma típica adoptada por 30 o 35 millones de hombres. En las comunas eslavas el trabajo se efectúa en común y los productos se reparten entre los miembros de la comunidad. La comuna o municipio es autónomo.
Lavelaye y Sumner Maine han hallado en el fondo de las instituciones jurídicas europeas una organización de la propiedad completamente comunista, lo que supone esencialmente mutua simpatía, marcada disposición a la confianza y a la fraternidad, condiciones indispensables de todo comunismo análogo (Tarde).
Letourneau deduce de sus estudios acerca de la propiedad, que en todas las tribus pastoriles o agrícolas que viven o han vivido en estado de comunidad reinan «sentimientos altruistas, probidad instintiva y dulzura de costumbres». "



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