El minero (fragmento)Soseki Natsume

El minero (fragmento)

"De nuevo salimos al camino. Seguí a Chozo, a unos pasos del chico y del tipo de la manta roja. Todos parecían tener una prisa terrible, como si estuvieran acostumbrados a esa forma de viajar. Según Chozo, aún debíamos cruzar las montañas, y si nos apresurábamos, era porque debíamos llegar a la mina antes del mediodía. No sabía por qué, ni tampoco se lo había preguntado. Me limitaba a seguirles en silencio.
Enseguida el camino empezó a trepar de nuevo. Después de lo del día anterior, que a mi alrededor no hubiese más que montañas se me antojaba una pesadilla. Montañas, montañas y más montañas. Tantas que parecía ridículo. Obviamente, la mina de cobre se encontraba en un lugar aislado. Caminé con todo el vigor del que fui capaz, jadeando por el esfuerzo. Estaba muy desanimado. Cuando pensé en el tiempo que tardaría en volver a mi casa desde allí, me maldije. Me había escapado precisamente para no quedarme en la ciudad, para esconderme donde no pudiera encontrarme mi familia.
Trepaba por la pendiente pronunciada y me detenía de tanto en tanto para recuperar el aliento, para contemplar el paisaje a mi alrededor: imponentes masas negras de árboles se sumergían en la niebla. Parecían desdibujarse en la distancia, perderse, ocultarse tras las nubes para desaparecer sin dejar rastro, como sombras. Pero en cuanto las nubes se levantaban desvelaban el misterio, las sombras adheridas a su blancura que se espesaban dejando ver los árboles. Para entonces, la neblina ya había alcanzado el pico vecino. Tras él, nuevas nubes empalidecían la escena, hasta que la vista se perdía. Arboles, montañas, valles aparecían inesperadamente mientras yo contemplaba el paisaje sin dejar de avanzar. Incluso el cielo sobre mi cabeza parecía a punto de caer desde una altura infinita. "



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