SPQR (fragmento)Mary Beard

SPQR (fragmento)

"En el siglo I aC, en Roma la reputación y la fama dependían no solo del boca a boca sino también de la publicidad, a veces minuciosa e incluso torpemente orquestada. Sabemos que Cicerón trató de convencer a uno de sus amigos historiadores, Lucio
Luceyo para que escribiera un relato celebrando la derrota infligida a Catilina y su secuela («Me encantaría sobremanera que mi nombre apareciera bajo el foco de tu escritura», le dijo en una carta), y también esperaba que un poeta griego de moda, cuyo complicado caso de inmigración había defendido en los tribunales de Roma, compusiera un meritorio poema épico sobre este mismo tema. Al final tuvo que escribirse su poema condecorativo a sí mismo. Algunos críticos modernos han intentado defender, sin demasiada convicción, la calidad literaria de su obra, e incluso de lo que se ha convertido en su verso identificativo (O fortunatam natam...). La mayoría de críticos romanos cuyo criterio sobre el tema ha sobrevivido satirizaron tanto la vanidad de la empresa como su lenguaje. Incluso uno de los mayores admiradores de Cicerón, un aplicado estudiante de sus técnicas de oratoria, lamentaba que «se hubiera pasado tanto de la raya». Otros ridiculizaron o parodiaron con regocijo el poema. "



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