Epistolario (fragmento) Benedicto XIII

Epistolario (fragmento)

"Por una misma embajada nos fue avisado, que tu Padre, después del largo sosiego de un florentísimo Señorío, y después de conseguidas las alabanzas de señalada prudencia, y justicia, había pasado su postrero día y que tú habías tomado el manejo del Reino entre repetidos parabienes y regocijos de tus vasallos, para que la dicha acompañada enjugara el llanto de la desdicha y pareciera que no tanto llorábamos los menoscabos padecidos cuanto los festejábamos reparados. Porque de otro modo, ¿qué fin hubiera tenido el deseo y la pena nuestra perdiendo un príncipe tan grande, que gustaba de mantener amistosa correspondencia con esta Sta. Silla, y acostumbraba favorecer con liberalidad a los Ministros de ella y honrarlos con su patrocinio? Mayormente habiéndonos sido participada tan lastimosa pérdida, al tiempo que con sentimiento y repugnancia fuimos subidos a la cumbre de este Apostolado, es en aquella razón de cosas en que debíamos prometernos de su voluntad inclinada mayor ayuda, para ensanchar la observancia de la Ley Cristiana y la gloria del nombre de Dios. Pero para que no quisiéramos sentir más nuestra suerte, quiso aquel, por quien los Reyes reinan, esforzar nuestras esperanzas, enmendar los daños de las cosas públicas y apartar los riesgos con tu virtud y sabiduría, levantada a tan dilatado Imperio. Por lo cual asegurados de noble confianza te pagamos y ofrecemos los comedimientos del antiguo amor y sencilla amistad con tu Reino y con tu Antecesor; primeramente testificándote nuestro justísimo dolor por la muerte de tu Padre, la cual tu, como sabio y valeroso Príncipe, no dudamos habrás llevado con igual y generoso pecho; después dándote con alegres alborozos las enhorabuenas de haber recibido el mando de una tan opulenta Monarquía y, finalmente, haciéndote saber cómo nuestra humildad ha sido llamada al ministerio de esta Silla Apostólica, donde nada nos será más gustoso como entender que te son agradables los cortejos y cumplimientos que te significa nuestra obligación. "


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