Alberto Durero (fragmento)Fernando Checa

Alberto Durero (fragmento)

"El regreso del artista a Núremberg, después de su segundo viaje a Venecia, marca el comienzo del período de madurez de Durero. A partir de este momento, nos encontramos con un personaje no ya sólo consciente de su valía, sino en posesión de una sólida formación teórica y pleno dominio de sus facultades; la huella del incipiente clasicismo italiano, unido a sus crecientes preocupaciones religiosas, marcan el resto de su carrera hasta su muerte.
Estas circunstancias están presentes en dos de sus más famosas obras, el Adán y Eva del Museo del Prado. El hecho más relevante de estas dos pinturas es que no se trata de un encargo, sino que fueron realizadas por el artista para sí mismo, como si se tratara de un experimento en torno a varias de sus preocupaciones más constantes: la concepción del desnudo, la idea de la belleza y la teoría de las proporciones.
Realizados sólo tres años después del grabado sobre el mismo tema, nos reflejan el avance experimentado tras la segunda estancia italiana. Siguiendo una idea muy querida por los artistas del norte, Durero ha suprimido ahora casi totalmente toda referencia al paisaje y a los animales que aparecían en el grabado, como si se quisiera concentrar en el estudio de la figura humana. Tampoco, y aunque la inspiración clásica es evidente, podemos encontrar ninguna referencia precisa a la estatuaria griega (como sucedía en el Adán del grabado, tomado del Apolo del Belvedere, como dijimos), indicándonos así el pleno dominio del tema. La diferencia de concepción con las ideas al respecto de los cuadros de Cranach del mismo asunto, es evidente, como lo será en la posterior Lucrecia (Múnich, Alte Pinakothek, 1518). Los dos desnudos nos evidencian, por otra parte, su profundo estudio del tema de las proporciones, y una imagen totalmente clasicista e idealizada de la belleza humana. Lo que por estas fechas preocupaba a Durero era lograr de manera definitiva la adaptación de las ideas italianas al mundo nórdico. Adaptación que ya no la buscaba a través del contraste de modos en diferentes pinturas, como había intentado en Italia, sino en una misma obra. "



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