Sobre la belleza y el amor (fragmento)Agostino Nifo

Sobre la belleza y el amor (fragmento)

"No es pequeña la pugna en torno a la cuestión de si el placer es un cambio o bien una forma que se adquiere mediante un cambio. Platón es de los que aseguran que el placer es algo que surge por causa de un cambio. Contra él Aristóteles entiende que hay algunas cosas que requieren un tiempo determinado para producirse, como es claro en el caso del hombre, que requiere un espacio de tiempo para su engendramiento dentro de la especie, debido a que su génesis ocurre gracias a un cambio y en etapas; frente a esto tendríamos que el placer puede llegar a término, dentro de su especie, de repente, porque al igual que la visión en cualquiera de sus instantes es algo consumado y a lo que nada falta que pueda luego al suceder perfeccionar la imagen visible, así también el placer es una suerte de totalidad: nadie puede en ningún momento experimentar un placer cuya especie se perfeccione por sobrevenir tal placer en más tiempo.
Pero no está claro que pretende Aristóteles con esto, ya que generalmente se admite que el placer tiene grados de intensidad; ahora bien, lo que tal condición tiene o es un cambio o sucede gracias a un cambio. Digamos, pues, que el engendramiento puede ser de dos clases. De un lado está el engendramiento de un compuesto que para su producción consumada precisa de engendramientos de muchas partes desemejantes, por ej., la construcción de un edificio, de la que nunca se dice que esté acabada en su especie antes de que se completen los engendramientos de las muchas partes desemejantes que integran el edificio mismo: el ensamblaje de sillares es diferente de la erección de columnas y ésta a su vez es diferente de la construcción total de un templo, si de un templo se trata, pues la construcción es algo absoluto que no necesita de nada para su propósito, mientras que la elaboración de cimientos o artesonados es algo imperfecto por ser unos y otros partes del todo. Está, además, el engendramiento de algo que para su perfecta producción dentro de su especie no necesita de la génesis de diversas partes desemejantes, como es el caso del engendramiento de la visión, la luz y otras cosas de este género; tal engendramiento, al no requerir la producción de diversas partes desemejantes para lograr la perfección dentro de su especie, decimos que ocurre sin cambio, pues, por eso mismo que es algo suyo propio, es algo consumado dentro de su especie y no requiere engendramientos de muchas partes desemejantes para perfeccionarla. Pero como éstos son conceptos oscuros que escapan a nuestro propósito, los reservaremos para otro lugar. "



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