Solo (fragmento)August Strindberg

Solo (fragmento)

"Así es finalmente la soledad: entretejerse en la seda de la propia alma, ser crisálida y esperar la metamorfosis, porque ésta no deja de realizarse. Durante ese tiempo, uno vive de sus experiencias, y telepáticamente vive uno vidas ajenas. La muerte y la resurrección; una nueva formación para una novedad desconocida.
Uno está al fin solo en su persona. Ningún pensamiento de nadie controla los míos, ninguna opinión o caprichos ajenos me oprimen. Entonces el alma comienza a crecer en una recién adquirida libertad y uno experimenta una increíble paz interior, una tranquila alegría y un sentimiento de seguridad y responsabilidad sobre sí mismo.
Si pienso en el pasado de convivencia que iba a ser edificante, opino ahora que aquello era una escuela de defectos. Tener que enfrentar de vez en cuando la fealdad, para aquel que tiene sentido de la belleza, es tortura, cosa que lo lleva a uno a reconocerse como mártir. Cerrar los ojos por consideración frente a la injusticia nos educa como hipócritas. El hecho de que siempre, por esta consideración, nos acostumbremos a reprimir la opinión propia, nos hace cobardes. Al fin, en nombre de la paz, tomar sobre sí la culpa de errores que uno no ha cometido nos humilla sin que lo notemos, hasta que un buen día nos creemos mala gente; nunca escuchar una palabra de aliento, nos enajena el coraje y el amor propio; y cargar con las consecuencias de los errores ajenos nos pone furiosos con toda la humanidad y el orden mundial.
Y lo peor es que no se puede modificar el propio destino, por más que se tenga la intención de actuar correctamente. ¿En qué ayuda que yo busque ser completamente intachable, cuando mi pareja anda empañando su prestigio? Yo me quedo por lo menos con la mitad de la vergüenza, si no con toda, cosa que es habitual. Es la convivencia la que hace que uno viva siempre en la inseguridad, ofreciendo el flanco más débil, complicando su persona a través de otra, haciéndose dependiente del caprichoso comportamiento del otro. Y los que no lograron meter la mano bajo mi chaleco estando yo solo, pueden alcanzar fácilmente mi corazón con un cuchillo cuando dejo que otra persona lo lleve por calles y plazas.
Lo que he ganado en la soledad es que yo mismo puedo decidir sobre mi dieta espiritual. No necesito ver enemigos a la mesa, en mi propia casa, ni escuchar que se insulta lo que yo estimo alto; me libro de ver periódicos con caricaturas de mis amigos y de mí mismo arrojados en derredor, estoy libre de leer libros que detesto y de ir a exposiciones a admirar cuadros que odio. En una palabra, decido sobre mi alma, en los casos en que alguien tiene derecho a decidir, y puedo elegir mis simpatías y antipatías. Nunca he sido un tirano, pero he querido simplemente evitar ser tiranizado, y eso no lo soportan las personas tiránicas. Por esto he odiado siempre a los tiranos, y esto no me lo perdonan.
He deseado siempre ir hacia delante y hacia arriba, y por esto he tenido más razón frente a aquellos que han querido sojuzgarme, y por esto fui quedándome solo. "



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