El orden (fragmento)Alexandru Ecovoiu

El orden (fragmento)

"Confeccionó una lista de cinco prioridades. Constató con sorpresa que el placer no estaba excluido del todo, como habría deseado. Mujer, escribió en tercer lugar. Espectáculos de ballet, en quinto. Por descontado, que el primer lugar lo ocupaba el ORDEN. Reforzó las mayúsculas, auténticos caracteres en negrita. ORDEN. En segundo lugar, Poder. Pero el Orden era el que traía Poder. Y el poder traía al tercero, la Mujer. A las mujeres siempre les gustaron los hombres con una posición dominante. El cuarto, Seguridad, venía dado por sí solo, consecuencia de los dos primeros. El Ballet, aunque en quinto lugar, podría considerarse la guinda del pastel. Sin hueso.

Todo parecía asentarse tal y como Filip trataba de imponerse. La voluntad, por una parte, y el miedo al fracaso, por otra, lo hacían indoblegable. La hora (o sea, el reloj) tenía una importancia especial. Muchos desórdenes tenían su origen en la falta de puntualidad. En realidad, la puntualidad significaba el respeto a una convención, a una necesidad más (o nada) formal; es decir que partía de la palabra. ¡Falso! ¡La palabra era una condición de la puntualidad! Filip trataba de establecer las diferencias y, aunque ya se sabía por la Sagrada Escritura que lo primero había sido la Palabra, tenía la convicción plena de que antes había sido el Orden. La palabra sólo era un vehículo del Orden. No se molestaba en dar muchas razones; su convicción habría resultado infundada y todos los empeños por ser lo que aún no sabía con seguridad no habrían sido más que palos de ciego. Todo había de desarrollarse con la máxima precisión. Las reglas, pocas al principio, se multiplicaron cada vez más. Decidió que estaba bien conservar un placer, fumar, pero sin pasar de diez cigarrillos al día. La falta de tabaco unida a la del alcohol se volvía casi insoportable. Se percató de que poner las cosas en orden no se hacía de la noche a la mañana. De que el orden desprovisto de paciencia no es posible. También la paciencia era un aspecto del orden; significaba que la inteligencia estaba bien asentada. "



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