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Hermanos y guardianes (fragmento) "Mi éxito se medía con la distancia que había puesto entre nosotros. ¿Yo te resultaba tan extraño como tú a mí? Como éramos hermanos, las vacaciones, las fiestas familiares nos llevaban a estar en los mismos lugares al mismo tiempo, pero tu presencia me incomodaba. [...] El miedo es vecino de la culpa. El miedo de que las marcas de pobreza despertaran dentro de mí y del peligro que encontraba a mi alrededor cuando volvía a Pittsburgh. [...] Déjame ver. Yo estaría en el anteúltimo año de la secundaria. Me quedaba un solo año más de la Westinghouse después del verano del 68. Nosotros fuimos los que empezamos la huelga. Ahí mismo en los salones de la buena Escuela Secundaria Westinghouse. Como dije, teníamos esa organización. Había montones de organizaciones y clubes y cosas así en aquel entonces pero nosotros teníamos un grupo buenísimo. Como que si ibas en serio estabas con nosotros. La otra gente estaba en un poquito de esto y aquello, pero nosotros estábamos hasta el fondo. Íbamos a cambiar las cosas o morir en el intento. Teníamos fama de malos. Cosa seria, ¿entiendes? Si se venía algo, siempre nos querían a nosotros adentro. Fíjate, si nosotros estábamos adentro, era alguna mierda buena. Tenía que ser. Porque nosotros no jugábamos. Se llamaba Juntos. Nuestro grupo. Éramos tan malos que una vez estábamos en una reunión y entró cagando uno de los hermanos. Ey muchachos. ¿Escucharon en la radio que mataron a Martin Luther King? Uno de los mayores que dirigía la reunión alza la vista y dice: No nos importa nada ese negro lameculos, tenemos cosas importantes de las que ocuparnos. Fíjate, nosotros sabíamos que estábamos en algo importante. En eso estaba Juntos. A nadie le encantaba lo que decía King. No íbamos a andar rogando nada a los blanquitos y seguro no íbamos a recibir un palazo sin devolver un montón. Después que el tipo entró gritando y la reunión se interrumpió nos pareció mejor salir a la calle de todas maneras porque no queríamos más estupideces. ¿Entiendes? Negros que se vuelven locos y rompen todo después que liquidan a Martin Luther King. Nosotros estábamos planificando. Organizando. Cuando viniera la mierda íbamos a estar listos. No tenía sentido andar revoloteando por ahí como pollos cuando les cortan la cabeza. Quiero decir que no es noticia que un blanquito asesine negros. Entonces salimos de la reunión para tranquilizar la cosa. Era inútil que mataran a alguien por una bobada. Enseguida que salimos a la calle se alcanzaba a ver el humo que subía de la avenida Homewood. No había mucha gente afuera y ya Homewood estaba en llamas, entonces no sabíamos muy bien qué hacer. Caminamos hasta Hamilton para ver cómo estaban las cosas por ahí y seguimos hasta más allá del A & P. A cualquiera que veíamos le decíamos: Calma. Calma, hermano. Ya llegará nuestro momento. No es hoy, hermano. Calma. Pero en realidad no teníamos ningún plan. No sabíamos qué hacer, entonces Henry y yo prendimos fuego el Mercado de frutas y nos fuimos a casa." epdlp.com |