Cuentos de Pedro Urdemales (fragmento)Ramón Laval Alvial

Cuentos de Pedro Urdemales (fragmento)

"Pedro Urdemales había gastado toda su plata y buscó servicio.
Se fue a casa de un caballero que tenía una villa a alquilarse como mozo, y el caballero lo tomó, pero con la condición de que no había de comer ni un grano de uva.
A Pedro Urdemales le gustaban las uvas como un diablo y comía todas la que podía; pero cuando sentía deseos de obrar, para que no lo pillaran por los orujos, hacía su diligencia en una gran tinaja que había enterrado y tenía escondida.
El caballero estaba muy contento de Urdemales, porque nunca había encontrado rastros de orujos.
Cuando Pedro hubo llenado la tinaja, le echó tierra encima y más encima polvos de oro que había comprado con la platita que había economizado en el servicio, y lo tapó bien tapado, de modo que no se conociera. Entonces se presentó al caballero y le dijo que quería retirarse del servicio; pero que como toda la familia se había portado tan bien con él, quería avisarle que había encontrado un entierro y que le diría dónde estaba en cambio de un poco de plata y un buen caballo. El caballero accedió: le entregó lo que le pedía y se trasladó con él a ver el entierro.
Después de esto, Pedro montó en su caballo y se las echó; y el caballero y sus hijos armados de sendas palas, se fueron a desenterrar el tesoro.
[...]
Y así lo hizo; pero metió la pala con tanta fuerza para sacarla llena, y lo que constituía el entierro estaba tan blandito, que se fue de punta con pala y todo, y con el golpe de la caída, salió de adentro una cosa tan hedionda que a todos los embadurnó y casi los apestó; y si no hubiera sido por librar al caballero de morir ahogado, los hijos habrían huido como condenados.
Sacaron al caballero medio muerto de la tinaja y tuvieron que darle un baño completo con mucha agua de colonia para quitarle el mal olor. Y como mientras sucedía esto habían pasado muchas horas, pensó el caballero que era inútil perseguir a Pedro, que iba montado en un muy buen caballo, y sin saber siquiera qué dirección había tomado. "



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