La cicatriz (fragmento)China Miéville

La cicatriz (fragmento)

"Playa Maquinaria, pensó y contempló la tierra y gravilla rojas que la rodeaban.
A cierta distancia de ella se encontraban las formas que había tomado por bloques, cosas enormes del tamaño de habitaciones que interrumpían la línea del litoral. Eran motores. Gruesos, enormes y cubiertos de herrumbre y líquenes, aparatos de propósito desconocido, olvidados mucho tiempo atrás y cuyos pistones habían sido invadidos por la edad y la sal.
Había también rocas más pequeñas y Bellis vio que se trataba de fragmentos de las máquinas de mayor tamaño, pernos y junturas de tuberías; o piezas más delicadas y complejas, indicadores y piezas de cristal y compactos motores de vapor. Los guijarros eran engranajes, dientes, ruedas, clavos y tornillos.
Bellis bajó la mirada hacia sus manos. Estaban llenas de diminutos trinquetes y ruedas y muelles osificados, como las tripas de relojes inconcebiblemente minúsculos. Cada partícula, endurecida y calentada por el sol, tenía el tamaño de un grano de arena, era más pequeña que una miga de pan. Bellis dejó que se le escurrieran entre los dedos y vio que los dedos se le habían teñido del oscuro color sangre de la playa: el color de la herrumbre.
La playa era una falsificación, una escultura casual que imitaba a la naturaleza con los materiales de un depósito de chatarra. Cada átomo provenía de alguna máquina hecha pedazos.
¿De dónde proviene todo esto? ¿Qué edad tiene? ¿Qué ocurrió aquí?, pensó Bellis. Estaba demasiado estupefacta para sentir otra cosa que el asombro más exhausto que uno pueda imaginar. ¿Qué desastre, qué violencia? Se imaginó el lecho marino alrededor de la playa: un arrecife de industria en descomposición, los contenidos de las fábricas de una ciudad entera abandonados a su suerte, deshaciéndose poco a poco en sus partes y luego en fragmentos más pequeños, arrojados por la marea a este extremo de la isla y convirtiéndose en aquella costa inaudita.
Recogió otro puñado de arena maquinal, dejó que se escurriera. Podía oler el metal. "



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