Mi prima Rachel (fragmento)Daphne du Maurier

Mi prima Rachel (fragmento)

"A veces por la tarde venía a verla gente del condado, tal como le había advertido yo. Y los «nobles», como los llamaba Seecombe, se le daban tan bien como la gente más humilde. No tardé en darme cuenta de que ahora Seecombe vivía como en el séptimo cielo. Cuando llegaban carruajes a la puerta los martes o los jueves, a las tres en punto de la tarde ya estaba él esperando en el vestíbulo. Todavía llevaba el luto, pero la chaqueta era nueva y la reservaba para esta clase de ocasiones. El cometido del desafortunado John consistía en abrir la puerta a las visitas y dejarlas en manos de su superior, que, con paso lento y majestuoso (me lo contaba todo John, después), las llevaba por el vestíbulo hasta la sala de estar. Abría la puerta pomposamente (esto me lo contaba mi prima Rachel) y anunciaba los nombres como un maestro de ceremonias en un banquete. Pero antes, me contaba él mismo, hablaba con ella de quién era probable que apareciera y le hacía un resumen de la historia familiar de la visita en cuestión. Por lo general sus predicciones eran certeras y nos preguntábamos si los criados de las diferentes casas tendrían una forma de mandarse mensajes al estilo del tam-tam en la selva. Por ejemplo, Seecombe le decía a mi prima Rachel que estaba seguro de que la señora Tremayne había ordenado que le prepararan el carruaje para el jueves por la tarde, y que vendría acompañada por su hija casada, la señora Gough, y la soltera, la señorita Isobel; y que la señora tuviera cuidado cuando charlara con la señorita Isobel, porque la joven tenía un defecto del habla. O que era probable que la anciana lady Penryn viniera un martes, porque siempre iba a ver a su nieta en martes y esta vivía a solo quince kilómetros de nosotros; y que la señora tuviera en cuenta que por nada del mundo debía nombrar a los zorros delante de ella, porque la había asustado uno antes del nacimiento de su primogénito y el pobre nació con el estigma en forma de antojo en el hombro izquierdo. "


El Poder de la Palabra
epdlp.com