Diario de un reconocimiento de la guardia y fortines (fragmento)Félix de Azara

Diario de un reconocimiento de la guardia y fortines (fragmento)

"Con el primer rumbo se llegó al desagüe del Arroyo de las Flores en la laguna del mismo nombre, y à los 7 minutos del cuarto rumbo, pasamos una cañada que nos dijeron los paisanos era el Salado, y apenas tenía agua. A los 23 minutos del mismo rumbo, dejamos al N una pequeña laguna. Con el séptimo llegamos á unas lomadas que llaman la Tabla del Monte, en cuya banda del E hay una laguna de bastante extensión, pero que se seca con facilidad. Con el último rumbo llegamos à la loma que llaman del Cerrillo de los Manantiales, por cuya falda occidental pasa el camino que conduce de la Guardia del Monte à las Lagunas de Vargas, y lo frecuentan los blandengues y los demás vecinos que van à buscar leña à unas islas inmediatas á este camino; por donde corre un arroyo despreciable de agua salobre, que nace al N de dicho cerrillo, y dirigiéndose al SO desagua en el Salado. Cavando un poco en su orilla, mana agua muy buena. Se observó la latitud de 35° 40' 56'', y la longitud 21' occidental.
Continuamos la marcha por el S 8° E, y à las 2 y media millas costeamos el Arroyo Salado, y después de caminar 3 y media en el mismo rumbo, pasamos en los manantiales llamados de López, que están en la orilla meridional del Salado. Este paraje es en donde se mantiene más el agua en tiempo de seca; y pareciendo su situación apta para colocar un fuerte, se marcó con el nombre de Cisne y en la latitud de 35° 46', y la longitud de 20' 5''.
[...]
Principiamos la marcha por caminos más firmes que el día anterior, y suavemente alomados: pero habiendo los baqueanos errado algo el camino, dieron algunos rodeos hasta que avistaron las Lomas de Rocha que les sirvieron de baliza para llevarlos á los Manantiales de los Porongos donde paramos, y es la latitud de 35° 54' 50'', y la longitud 1' 55'' oriental. Llaman Manantiales de los Porongos á un encadenamiento de lagunas que empiezan al SSO, en donde hicimos alto, y continúan hasta desaguar en el Salado. Aunque en las grandes secas se evapora el agua de estas lagunas, siempre se halla en sus orillas á poca profundidad; por cuyo motivo se juzgó paraje à propósito para una guardia en las lomas inmediatas, que se señaló con el nombre de Garay.
Hallándose juntos los oficiales con D. Manuel Pinaso, el Comandante Azara les hizo saber que los fuertes, desde Palantelen aquí, avanzaban menos que los anteriores, por cuyo motivo había determinado que saliesen con 30 hombres á reconocer otros lugares como 12 leguas mas al S, corriendo una paralela hasta Palantelen; y que mientras tanto él se dirigiría á Chascomus, y de ahí por las guardias y fortines, hasta el de Navarro donde los aguardaría. Aprobaron la idea; mas sin embargo dijo Pinaso, que el pensamiento del Ilustre Ayuntamiento de Buenos Aires y de los hacendados era situar la frontera en la derrota que se había seguido, y que dudaba se hallasen sitios tan buenos como los que habían andado, en la paralela que el Comandante deseaba se reconociese. El baqueano fue del mismo dictamen. "



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