Atracción de la profundidad (fragmento)Patrick Süskind

Atracción de la profundidad (fragmento)

"Un joven la encontró atractiva y quería acompañarla a su casa y acostarse con ella. Ella le dijo que no tenía inconveniente, porque el chico le gustaba, pero que debía prevenirle de que carecía de profundidad. Al oír esto, el joven desistió.
La muchacha, que tan bellos dibujos había hecho, se hundía. No salía a la calle ni recibía a sus amistades. De no moverse, engordó y, del alcohol y las píldoras, envejeció prematuramente. En su casa anidaba la mugre y su persona olía a rancio.
Heredó treinta mil marcos, de los que vivió tres años. Durante este tiempo hizo un viaje a Nápoles, no se sabe con qué motivo. Si alguien le preguntaba, recibía por respuesta un balbuceo incomprensible.
Cuando se acabó el dinero, ella rompió todos sus dibujos, subió a la torre de la televisión y saltó desde una altura de 139 metros. Aquel día soplaba un viento muy fuerte, por lo que su cuerpo no se estrelló en el asfalto al pie de la torre sino que fue transportado por encima de un campo de avena hasta el bosque y cayó entre los abetos. De todos modos, murió en el acto.
La prensa sensacionalista acogió el caso con agradecimiento. El suicidio en sí, la interesante carrera, el hecho de que la artista hubiera sido considerada una joven promesa, bonita por añadidura, eran factores de gran valor periodístico. El estado de la casa era tan catastrófico que dio tema para pintorescas fotografías: miles de botellas vacías por todas partes, destrucción, láminas desgarradas, trozos de plastilina pegados a las paredes, ¡y hasta excrementos en los rincones! Las redacciones se arriesgaron a sacar incluso un segundo editorial y un reportaje en tercera página.
En la sección de Cultura, el crítico mencionado al principio escribió un artículo en el que se lamentaba del triste final de la joven. «Una y otra vez —escribía—, es para nosotros, los que quedamos, causa de honda aflicción ver cómo una persona joven y con talento no encuentra la fuerza necesaria para afianzarse en la escena cultural. Porque para ello hace falta algo más que el patrocinio del Estado y el mecenazgo privado; lo esencial es, en el ámbito personal, la dedicación absoluta y, en el entorno artístico, una actitud estimulante y receptiva. Pero se diría que en esta personalidad ya desde el principio apuntaba el germen de este trágico final. "



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