Única mirando al mar (fragmento)Fernando Contreras

Única mirando al mar (fragmento)

"Mira, por ejemplo, los vecinos de Río Azul siguen empeñados en cerrar el basurero el treinta y uno de diciembre si no les arreglan la situación de una vez por todas, y no están muy convencidos que digamos de lo de la prórroga hasta el treinta de abril...
Pero la Navidad se imponía y hasta se lograron apaciguar los ánimos de la comunidad de Río Azul y las demás, porque el gobierno prometió que el quince de enero daría a conocer el sitio para el nuevo relleno".
Días antes habían caído lluvias esporádicas, pero hasta el clima parecía estar harto también de tanta lluvia y hacía hasta lo imposible por reivindicarse con atardeceres violeta y naranja y el verde acentuado de después de tanta agua. Era como imposible no dejarse arrastrar por una suerte de optimismo camuflado que hacía parecer que todo tendría final feliz, aunque fuera por los efectos embriagantes de un cielo sospechosamente azul y una brisa fresca que acallaba la amenaza del gas metano acumulándose desde hacía veinte años en los arcanos intestinos del basurero, que en la de menos reventarían en el pedo más aparatoso del que se tuviera memoria en la historia de las indigestiones.
Única aprovechaba los viajes al centro de San José para llevar a El Bacán a recorrer las vitrinas ornamentadas luego de dejar las latas de aluminio en las recicladoras. Un peso por lata... trescientos pesos por semana, más o menos, le sacaba cada buzo a la sed atrasada de los josefinos.
El Bacán se hipnotizaba viendo los trenes eléctricos de los escaparates y los disparates de las muchachitas vestidas de barbies para que las niñitas se retrataran con ellas, y todo eso en una misma ventana de las grandes tiendas vendedoras de juguetes. El Bacán le pedía al Niño varias pistas de esas en donde los carritos se mueven solos y platillos voladores de esos que sólo les falta un marciano vivo adentro, y los cientos de modelos de armas letales en su acepción infantil, de esas que familiarizan al dedo con el gatillo. Única lo tiraba del brazo para poder seguir adelante, y... "



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