El verano mágico en Cape Cod (fragmento)Richard Russo

El verano mágico en Cape Cod (fragmento)

"Notó que Joy le agarraba la mano por debajo de la mesa, puede que compadeciendo que tuviera que habérselas entendido con su madre, pero más probablemente porque Laura y Andy se habían unido a los demás en la pista de baile, donde parecían lo que eran, dos jóvenes que esperaron lo que parecía una eternidad para encontrarse el uno al otro. Ahora bailaban muy unidos al darse cuenta de la suerte que tenían, pues en otro guión igual de plausible no se habrían conocido, todavía estarían solos, todavía estarían buscando. Era difícil apartar la vista de ellos, y para Griffin el placer de mirarlos habría sido perfecto y suficiente del todo si Sunny no hubiera estado también en su campo de visión. Trató de no mirarle, al menos no directamente, intentando no pensar en él como en el chico que estaba solo en aquella fiesta de cumpleaños de hacía tanto, haciendo como que no estaba solo. Pero por algún motivo eso abrió la puerta a otro pensamiento desagradable sin ninguna relación. ¿Era posible que su madre tuviera razón, que a Peter Browning lo hubieran matado en Vietnam? Griffin notó algo parecido al pánico ante esa posibilidad, una sensación física al fondo de la garganta. Pero en realidad, era muy poco probable, se dijo. Era hijo de dos profesores, habría ido a la universidad y conseguido una prórroga por estudios, como el propio Griffin. Para cuando a él se le acabó la prórroga, la guerra había terminado, y habría pasado lo mismo con Peter. Su madre había sonado segura por teléfono, pero siempre sonaba así, y nunca más que cuando estaba completamente equivocada. Si mañana le preguntara alguien cuál era el nombre del hijo de los Browning, respondería que Steven, y estaría segura también de eso. ¿Era posible que recordara que había pasado levantada toda la noche en aquella casa tratando de consolarle? ¿Cuándo había hecho ella algo así? Y era indudable que aquella noche no fueron al Blue Martini. Lo que recordaba su madre era que ese sitio era al que tenían pensado ir ella y su padre antes de que él les estropeara las cosas. Aunque lo del asma de la hermana de Peter sonaba a cierto, y supuso que podría haber muerto. Pero ¿le había escrito de verdad Peter como aseguraba su madre? Eso era lo que ahora le pasaba a ella con todos sus recuerdos. Conservaba los detalles suficientes para hacerte dudar de tus propios recuerdos, pero al final sus historias nunca encajaban. Se parecían al relato del alumno que todavía no había leído, y del que ahora había perdido unas páginas.
Cuando el pinchadiscos pasó sin transición de la primera pieza lenta a una canción ensordecedora de Bon Jovi, las lesbianas, soltando alaridos de risa, como si aquello fuera el mejor chiste de todos, saltaron de sus sillas y se fueron dando saltos, con los brazos girando, a la pista de baile. "



El Poder de la Palabra
epdlp.com