La calle Great Jones (fragmento)Don DeLillo

La calle Great Jones (fragmento)

"Nada cambió, se alteró ni varió. En la habitación no había plantas que treparan ni murieran. Tampoco vi insectos. El aguanieve golpeaba la ventana con unos impactos frágiles y escasos y el mal tiempo tenía paradas todas las obras de la zona. El tiempo no parecía transcurrir sino más bien acumularse, ganar peso lentamente. Era el único crecimiento que se producía en la habitación, y el silencio flotaba apoyado en él, retrayéndose para dar cabida a las pesadillas blancas que cobraban voz en el piso de abajo. Intenté recordar lugares y cosas. La lluvia en la pista del aeropuerto internacional. La lluvia en el villorrio simulado. La lluvia en la provincia última. La lluvia en las veladas del helipuerto cercano al río. La lluvia en el jardín abstracto. La lluvia en las botas de la zorra de Múnich. La lluvia en el páramo sin nombre.
Regresé a la radio, a vigilar el cuartel de bomberos, a quedarme inmóvil donde estaba. El artista se queda finalmente quieto porque los materiales con los que trabaja empiezan a darle forma a su vida, en lugar de ser ellos quienes reciben forma, y en la quietud busca un modo de autodefensa, que culmine en la putrefacción o bien en la quietud atrapada en el lapso temporal. Pero yo todavía no había llegado a aquel punto de mi carrera. Soñaba con regresar a los viejos palacios, a los enormes bloques hastiados del rock and roll, clausurados pero todavía en pie, por lo que yo sabía, en esta ciudad y en la otra, siempre a punto de convertirse en barrios bajos comatosos.
Vino a verme un hombre. Iba enfundado en un traje cruzado y llevaba un cuello de camisa alto y cerrado. Tenía un peinado personalizado, tupido y rígido, fijado con laca y minuciosamente recortado sobre la frente; parecía una obra de mampostería renacentista. Se quedó en la puerta, con el abrigo bajo el brazo y una mano esperando formalmente a ser estrechada. "



El Poder de la Palabra
epdlp.com