El profesor Taranne(fragmento)Arthur Adamov

El profesor Taranne(fragmento)

"Primer Policía. —Buscamos a un tal ...
Saca un papel del bolsillo.
Segundo Policía. — Taranne.
Profesor Taranne. — Ustedes se refieren al profesor Taranne.
Primer Policía. — En los papeles han dejado en blanco la profesión.
Profesor Taranne. — Es un olvido que es de lamentar. Porque, ¿cómo puedo estar seguro de que me buscan a mí? (Se ríen los Policías.) Soy el profesor Taranne. Tengo una cátedra en la Uni­versidad... (Los Policías se acercan.) ¿Pero, qué pasa? No he perjudicado a nadie. (Riéndose.) Mi conciencia no me reprocha nada.
Primer Policía. — Usted ha infringido nuestros reglamentos.
Profesor Taranne. — Explíquense...
Segundo Policía. — Con mucho gusto, pero usted nos interrumpe.
Primer Policía. — Ha cometido una infracción muy corriente, le pondrán una multa y nada más.
Profesor Taranne. — Pero habría que saber de qué se trata.
Primer Policía. — ¡No se apure! ¿A quién no le han puesto nunca una multa?
Profesor Taranne (como quien toma una decisión heroica, después de un silencio.) — Con que, ¡se trata de eso! Ustedes no están al tanto. Pero si acabo de salir ahora mismo de la Comisaría. He fir­mado los papeles necesarios. Unos testigos han asegurado que mi conducta es honesta, el asunto está arreglado. Además, pueden us­tedes comprobarlo puesto que estoy aquí libre en su presencia y les estoy explicando... Sus servicios están muy mal organizados, hay que confesarlo. Porque, al fin y al cabo, tendrían que estar enterados ya de lo que les estoy diciendo. Ésta es la conclusión que yo saco.
Segundo Policía. — Se confunde. Nosotros no dependemos de la Comisaría del distrito. Tenemos que hacerle unas preguntas acerca de otro delito.
Profesor Taranne. — Por favor, explíquense...
Primer Policía. — Le acusan de haber dejado papeles... en las ca­setas de baño.
Segundo Policía. — Cree que puede hacer todo lo que se le antoja. De ahora en adelante sabrá que hay que respetar la limpieza de las casetas.
Profesor Taranne (agresivo). — Se confunden. Precisamente no he alquilado ninguna caseta... ni ayer ni... el otro día. Y éstas son las únicas veces que me he bañado en esta temporada. {Pausa.) Es cierto que tengo costumbre de alquilar una caseta. Me molesta tener que desnudarme en la playa donde todos me pueden ver. Y todas las precauciones que tiene que tomar uno si teme las mi­radas indiscretas, todas estas precauciones me fastidian y sobre todo hacen que ande perdiendo un tiempo que prefiero emplear {rién­dose) en otras cosas ... de más provecho. {Esbozando un ademán.) Siempre es un lío bajarse el pantalón después de atar rápidamente la camisa alrededor de la cintura; puede caer, hay que tener cui­dado. {Pausa.) Ustedes dirán que siempre puede uno esconderse detrás de las casetas, pero en esos sitios la arena no cambia jamás, y es la mar de sucia... siempre duda uno en ir a esos sitios. "



El Poder de la Palabra
epdlp.com