Los nombres (fragmento)Don DeLillo

Los nombres (fragmento)

"En caso de que fuéramos a visitarte, cosa que dudo seriamente.
Cuando la luz violeta se desliza sobre el Himeto, cuando el cielo se llena súbitamente de aves, de altas columnas que oscilan en espiral, a veces siento la necesidad de apartar la mirada. Esas formas aéreas se mezclan, brillan, surcan el aire, sus colores cambian de claro a oscuro, se revuelven y relucen, como bufandas de seda agitadas por el viento. De los promontorios de nubes surgen haces de luz. La montaña es una brasa ardiente. ¿Cómo es posible que la ciudad siga funcionando, sus autobuses abriéndose paso a través del crepúsculo, mientras estas fuerzas convergen en el aire, radiaciones y leyes naturales, vuelos codificados de pájaros, en un día de invierno? (Kathryn hubiera sabido de qué clase de pájaros se trataba.) A veces, tengo la sensación de que soy el único que lo ve. A veces, también, regreso a lo que estuviera haciendo, a mi revista, mi vocabulario griego-inglés. Abandono la terraza, paso al interior y me siento dando la espalda a las puertas correderas.
No te permites gozar de los placeres por entero.
En la oscuridad se distingue a un policía de tráfico ataviado con uniforme blanco, gesticulando, dirigiendo con ademanes las formas agrupadas. Oigo el cadencioso ulular de una ambulancia atascada en el tráfico. Qué difícil resulta hallar el modo lírico que hemos creado para acompañar a nuestras ciudades hasta su nostálgica perdición. Una evolución de la perspectiva. La sensibilidad que nos permite distinguir una belleza en ruinas en estos lugares no es fácil de adaptar a Atenas, donde la superficie de las cosas es, en gran parte, nueva, donde la ruina aparece tratada de modo distinto y el legado es indistinguible de la construcción y el desarrollo literales. ¿Qué ocurre cuando una ciudad no puede desvanecerse lentamente hacia su fin, cuando no puede ser abandonada pieza por pieza a su deteriorada verdad, con sus eras estratificadas de hierro y ladrillo? ¿Cuándo contiene tan sólo la tensión y la parálisis de lo superficialmente nuevo? Parálisis. Eso es lo que la ciudad nos enseña a temer.
La ambulancia permanece inmóvil, aullando en la noche. Los quioscos han sido iluminados. "



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