Todo lo que importa (fragmento)Mary Robinson

Todo lo que importa (fragmento)

"En 1960, al morir nuestra vecina, mis padres compraron la vivienda nº1 de Victoria Terrace y mi madre supervisó efectivamente la tarea de reunir de nuevo ambas casas.
De pequeña recuerdo que mi padre trabajaba constantemente. Los pacientes acudían a su consulta desde primera hora de la mañana, a menudo interrumpiendo su desayuno; también su almuerzo debía ser pospuesto con frecuencia e incluso recibía llamadas urgentes en mitad de la noche. En algunas ocasiones montaba a caballo, si las condiciones no eran adecuadas para conducir, como sucediera durante la guerra, cuando el suplemento de petróleo era muy escaso. Desde muy pronto aprendimos a ser respetuosos y no molestar a sus pacientes. Imagino que debido a la sutileza de mi madre, llegó a ser un muy buen doctor y un gran amigo para gran parte de las familias más pudientes de Ballina así como para los ciudadanos de clase media y trabajadores. A pesar de su natural reserva, dispensaba un trato muy cordial a sus pacientes y logró consolidar una gran reputación profesional. Era muy hábil en los diagnósticos, leía con esmero las diversas publicaciones médicas y su ánimo se excitaba ante cada nuevo descubrimiento. Nos hablaría con entusiasmo, por ejemplo, de sus primeros encuentros con el nuevo milagro médico de la penicilina.
[...]
Mi madre no era particularmente hermosa. Su atractivo radicaba en su carisma. Era extrovertida, de temperamento acogedor y dotada de un gran sentido del humor. Era una de esas personas en las que se confía instintivamente porque sabía cómo escuchar y cómo preguntar sin por ello parecer inquisitiva.
Casi siempre llevaba consigo un bolso de cuero de color marrón y, si alguna vez lo abría, podías contemplar sin falta un paquete de cigarrillos Kingsaw, un completo surtido de polvos de maquillaje, pintalabios y utensilios femeninos similares, además de un gran fajo de dinero, que usaba para pagar todos los gastos. Era especialmente buena en todo lo concerniente a la organización, hecho que quedó demostrado al supervisar el amueblamiento de la nueva casa de Victoria Terrace en sólo una tarde. "



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