El sentido de la existencia humana (fragmento)Edward O. Wilson

El sentido de la existencia humana (fragmento)

"Las sociedades más complejas de entre todas las especies de hormiga, y podría decirse de entre todos los tipos de animales, son las cortadoras de hojas de los trópicos americanos. En los bosques bajos y las praderas de México y de la Sudamérica más cálida y templada, encontramos llamativas hileras alargadas de hormigas rojizas de tamaño mediano. Muchas transportan trozos de hojas, flores y ramitas recién cortadas. Las hormigas beben savia pero no comen la fresca vegetación en su estado sólido. En vez de ello, se llevan esos materiales al interior de sus hormigueros, donde hacen de ellos una variedad de estructuras complejas similares a las esponjas. Y en este sustrato cultivan hongos que sí pueden comer. Todo ese proceso, desde la recolección de plantas en su estado crudo hasta el producto final, lo lleva a cabo una línea de montaje dividida en especialistas. Las cortadoras que salen al exterior son de tamaño mediano. En su camino de vuelta al hormiguero son incapaces de defenderse porque cargan materiales, y las increpan moscas fóridas parasitarias que se dedican a poner huevos de cuyos cascarones salen larvas carnívoras. Este problema lo solventan bastante portando pequeñas hormigas obreras hermanas que cabalgan en sus lomos, como si fueran mahouts encima de elefantes, y ahuyentan a las moscas sacudiendo las patas traseras. Dentro del hormiguero, obreras de un tamaño un poco menor que las recolectoras cortan los fragmentos en piezas de un milímetro de diámetro. Hormigas más pequeñas mastican los fragmentos, los escupen en forma de bola y añaden sus propias heces a modo de fertilizante. Otras obreras incluso más pequeñitas utilizan las bolas pegajosas para construir los jardines. Finalmente, las obreras más diminutas, del mismo tamaño que las guardias anti-moscas, plantan los hongos en los jardines y se ocupan de ellos.
Existe una casta adicional de hormigas cortadoras de hojas, conformada por la obreras más grandes de todas. Tienen cabezas desproporcionadamente grandes hinchadas con músculos aductores. Éstos cierran sus afiladísimas mandíbulas con una fuerza tan bestial que serían capaces de rajar cuero (por no hablar de la piel humana). Al parecer, se especializan en defender la colonia de los depredadores más peligrosos, particularmente los osos hormigueros, así como otros mamíferos de tamaño notable. Las guerreras permanecen en lo profundo del hormiguero, y sólo salen a la carga cuando el nido corre un grave peligro. En un viaje reciente a Colombia, di con la forma de sacar a la superficie a estas bestias con facilidad. Sabía que la estructura de los hormigueros de las cortadoras es como un sistema de aire acondicionado gigante. Los canales más cercanos al centro acumulan aire gastado, cargado de CO2, caldeado por los jardines y los millones de hormigas que los habitan. A medida que se caldea el aire, se mueve por convección a través de aperturas situadas justo encima. Al mismo tiempo, en el hormiguero entra aire fresco a través de entradas a canales repartidas por la periferia. "



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