Lluvia (fragmento)William Somerset Maugham

Lluvia (fragmento)

"La mujer permaneció sentada, apretando nerviosamente las manos entrelazadas, una mancha de color en los pómulos altos, el oído atento a lo que estaba a punto de suceder abajo. Todos escuchaban. Oyeron que Davidson bajaba los escalones de madera y abría la puerta de golpe. La canción se interrumpió, pero el gramófono siguió emitiendo la vulgar tonada. Oyeron la voz de Davidson, seguida por el ruido de algo que cayó pesadamente. La música se detuvo. El misionero había arrojado el gramófono al suelo. Entonces oyeron de nuevo la voz de Davidson, pero no entendieron lo que decía, y a continuación la de la señorita Thompson, fuerte y aguda. Siguió un vocerío, como si varias personas gritaran juntas a voz en cuello. La señora Davidson sofocó un grito y se apretó las manos con más fuerza. La mirada llena de incertidumbre del doctor Macphail se posó alternativamente en ella y en su esposa. No quería bajar, pero se preguntaba si ellas esperaban que lo hiciera. Los sonidos procedentes de abajo parecían los de una pelea. Entonces el ruido se hizo más claro: tal vez estaban echando a Davidson de la habitación. Se oyó un portazo. Hubo un momento de silencio y oyeron que Davidson subía de nuevo las escaleras. El misionero se dirigió a su habitación.
[...]
Permanecieron en silencio durante uno o dos minutos, y entonces los dos se sobresaltaron, pues el gramófono empezó a sonar de nuevo, de una manera desafiante, y unas voces burlonas gritaron con voz ronca la letra de una canción obscena.
Al día siguiente la señora Davidson estaba pálida y fatigada. Se quejó de que le dolía la cabeza; parecía vieja y marchita. Le dijo a la señora Macphail que el misionero no había pegado ojo, que se había pasado la noche en un estado de terrible agitación, y a las cinco de la madrugada se levantó de la cama y salió. Le habían arrojado encima un vaso de cerveza, y sus ropas estaban manchadas y hedían. Pero había una sombría exaltación en los ojos de la señora Davidson cuando habló de la señorita Thompson. "



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