El palacio de invierno (fragmento)Paavo Haavikko

El palacio de invierno (fragmento)

"Forjo imágenes en la plata, una al lado de la otra, de modo que ella hablan

las aristas de los tejados rasgan aves y vientos,
la hierba, los pájaros, la nieve marchan rumbo al norte,
muy pocas son las fábricas
una antena, espiral etérea, o bien
oído con dirección al viento,
saludos y adiós,
un árbol, un árbol y un árbol,
ésta es una canción:

No logro ver el verde hasta que explosiona
y la primavera ha regresado, el ave probó cantar
y su voz se trabó se trabó,
la hierba inerme
y una casa y en la casa un hombre y una mujer, un niño y un anciano
nueve desgarros en el alma.

El sombrero giratorio de la chimenea y tres colores:
verde, negro y gris,
la nieve fundente, el bosque, los juncales, los botes y el río.
El abeto, el pino, el abedul, los alisos, el sauce,
aquí la nuez crece del tamaño de un árbol.

Y la primavera ha regresado. Durante largas semanas una mujer
respira hacia ella y exclama:
he nacido, soy una muchacha
y salgo sola y juego en frente de la casa.

Aves de madera con el pico enhiesto
y la primavera,
todo lo que llego a decir es que

tanto en otoño como en primavera las paredes se descascaran,
y la nieve, las aves y hierba marchan rumbo al norte

vuelven y pasan por delante de nosotros
y las nubes se descascaran en el cielo,
y nadie llama calvo al sol,

¿mencioné ya que los árboles y las ramas de los árboles,
y que el sauce arbustero y la nuez crecen aquí?

El andén de la estación florecía.
Al pasar por allí, el mundo colgaba de los pies,
sucesivamente, primero de uno y luego del otro,
y el pilar, desde la cornisa hasta el piso, pendía
como grueso cordón:
esta blanca ciudad es la escritura erguida de los arquitectos.

¿Cómo insertar aquí una pequeña conversación? Esta:

Y el invierno llegó al auto blindado,
se instaló, se quedó por un tiempo y se marchó,
por aquí pasaron la nieve, las aves y la hierba,
y el invierno dejó los chanclos despanzurrados: partío rumbo al norte,

¿Acaso es uno de los que franquearon los Alpes?

No, no se trata de Aníbal.

Entonces, ¿es un elefante?

No, no es un auto.

Pero, ¿dónde está Aníbal?

No, no está de viaje.

Podéis sujetar con las dos manos vuestros sombreros, si así lo queréis,

el viento tomó les aves, el mar se hincha, los árboles enralecen,

O sea:

La parte antigua (1754-1762) es el Palacio de Invierno
y todo está como conviene, el techo, el piso y
las paredes cubiertas con altas criaturas: Venus, Júpiter
y las mujeres de una cosecha generosa.
Aún puede verse que en el río Beresina
cayeron las cabezas y sombreros de muchos,
que la batalla de Borodino fue una victoria;

lo digo debajo de mis cabellos. "



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