La matriz del infierno (fragmento)Marcos Aguinis

La matriz del infierno (fragmento)

"Rolf no tenía mucho para elegir y vistió el gastado traje que le había regalado un vecino. Mojó su cabello rubio y se peinó con raya al medio. Ferdinand pidió a Gertrud que planchase su única camisa de cuello duro y luego maniobró con el botón hasta abrocharlo sobre la garganta; se ajustó el nudo de la corbata raída y sintió que era un payaso. Ferdinand y Rolf se miraron con triste aprobación. Sobre el pómulo izquierdo del padre aún quedaban los restos de un hematoma.
Subieron al tranvía rechinante y puntual. No hablaron: la angustiante tensión les había secado la lengua. Media hora después, con paso vacilante, llegaron a la puerta de las oficinas donde atendía el poderoso capitán de corbeta Julius Botzen. Ocupaban el segundo piso de un moderno edificio de departamentos de la avenida Santa Fe. Se accedía a ellas por una ancha escalera de granito.
En la antesala fueron detenidos por un hombre con cara redonda y rosada pero cuerpo tan flaco que en conjunto parecía un fósforo gigante. Verificó sus nombres sobre una planilla y dijo: -Siéntense, por favor.
Una docena de sillas se alineaban junto a las paredes. Tres hombres hojeaban viejas revistas llegadas de Alemania. El secretario les clavaba de cuando en cuando sus desconfiadas pupilas. Al rato llegaron otros dos que también fueron controlados en la planilla. Cuando se abrió la puerta del sanctasanctorum, el secretario saltó a recibir a los individuos que salían; extendió el índice y con un frío “por ahí” les indicó el camino de la calle. Luego ordenó que nadie se moviese y llevó su planilla al interior vedado. Rolf se curvó para espiar, pero sólo distinguió cortinados rojos. La flameante cabeza del secretario volvió enseguida y dejó pasar a los dos caballeros que llegaron últimos, dominados por un franco nerviosismo. Ferdinand levantó las cejas, pero tragó su malestar. Luego pasaron los otros tres. Sacó un pañuelo y se enjugó la frente: el capitán le estaba adelantando su disgusto, se venía una batalla. "



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