Jerusalén, de Baladas hebreasElse Lasker-Schüler

Jerusalén, de Baladas hebreas

"Dios hizo de su columna vertebral:
Palestina de un solo hueso Jerusalén

Camino entre mausoleos -
nuestra ciudad santa se ha petrificado.
Piedras descansan en el lecho de sus lagos muertos
en vez de las aguas sedosas que allí jugaban: venir, parecer.

Abismos miran con dureza al caminante -
Que se hunde en sus estáticas noches.
Tengo un miedo que no puedo superar.

Si tu vinieras…
envuelto en el claro manto alpino -
y tomaras la penumbra de mi vida –
mi brazo te enmarcaría como a la imagen de un santo.

Como antes cuando sufría en la oscuridad de mi corazón –
tus ojos: nubes azules.
Me alejaban de mi tristeza.

Si tú vinieras –
Al país de los ancestros –
Me dirías como a un niño:
Jerusalén - ¡resucita!

Nos saludan
las banderas del único Dios,
retoños en las manos que siembran la vida. "



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