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El camino al lago desierto (fragmento) "Hasta el momento de aquellas ráfagas, las calles habían sido inseguras, aunque la sublevación popular se reducía, en realidad, a la liberación de un soldado enfermero y sus cómplices. Sólo durante unas pocas semanas no fue aconsejable que el general del emperador se mezclara con la gente. Y también esta vez pasarían sólo unas pocas semanas hasta que el primer policía del Führer volviera a poder contar con un trato digno, correcto. Mientras llegaba ese momento, capearía el temporal replegándose a lo hondo de las Montañas Muertas, a los fríos lagos desiertos de los confines del mundo. Camina como el segundo de la fila, precedido por el cazador con su paso lento y pesado, y seguido por los dos asistentes. Llevan los esquís al hombro, porque la nieve aún aguanta, y tan helada está que cruje bajo las pisadas. Levanta la vista hacia las rocas y aprecia la alta cornisa de nieve que sobresale por la cresta presentando ya en sus bordes un brillo oscuro, casi violeta. Cuando se tala un bosque, saltan astillas. Donde hay mucha luz, hay mucha sombra. Lo grande merece sacrificio. A cada uno lo suyo. Quien asciende tiene que pisar fuerte. El que no ceja en su empeño tiene salvación. Un solar de obras no es un prado de recreo. El orden es lo primordial. Quien limpia un establo necesita una escoba fuerte. A grandes males, grandes remedios. Cuando se tala un bosque, saltan astillas." epdlp.com |