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El primer drama de Yavorov (fragmento) "Yavorov debería habernos revelado con detalle las experiencias de Mila tras su encuentro con Khristoforov, para representar un drama interno que, evidentemente, la empujaría hacia la destrucción. Pero no se propone tal tarea. Las dudas sobre el amor de Khristoforov dejan de atormentarla desde el momento en que decide ir con él. El drama interno desaparece. Mila se libera fácilmente de la opresión de su hermano. Así pues, ni el drama interno ni los obstáculos externos preparan el final de la heroína. Solo queda la explicación que el autor ofrece. Pero ¿qué drama hay en las lágrimas y la risa histérica de Mila, y en el hecho de que caiga bajo el tranvía sin pensarlo dos veces? De esta forma, el autor podría haber llevado a la heroína a un estado mental anormal y oscuro, sin indicar como resultado de qué experiencias internas y externas surge, y haberla llevado a cometer las acciones más opuestas. La muerte de Mila, tal como se describe, resulta inapropiada en una obra dramática. Ni la protagonista sabe que el tranvía pasará justo cuando esté en la calle, ni estamos preparados para aceptar su muerte como algo que ella hubiera contemplado previamente. El lector no se queda con la convicción de que, incluso si el tranvía no hubiera pasado, Mila habría buscado la muerte de todos modos, ni de que su final fuera inevitable. Su sufrimiento y los obstáculos a los que se enfrenta no son de tal magnitud ni naturaleza que el trágico final parezca inevitable. Aquí reside el gran error del autor. Uno de los críticos de la obra vio un profundo significado artístico en la coincidencia mencionada. Según él, el tranvía que atropella a Mila es "un símbolo de todo lo malo en la vida". El crítico quería decir alegoría ... Quizás nos habríamos reconciliado en cierta medida con esta alegoría, por burda que fuera, si hubiéramos esperado la muerte de Mila, si esta muerte se hubiera sentido como un final inevitable y natural de un drama interno o externo significativo. El significado de la conexión dramática no debe buscarse en alegorías burdas, cuyo lugar está en las fábulas, sino en los motivos psicológicos que impulsan el desarrollo de la acción, y en la totalidad de las condiciones bajo las cuales surge y se desarrolla el drama. Nota. Peyo Yavorov (1878-1914) talentoso poeta lírico búlgaro que incursionó también en las lindes de la dramaturgia, siendo el drama psicológico En las faldas de Vitosha (V polite na Vitosha, 1910) su primera obra escenográfica publicada." epdlp.com |