Auschwitz, ¿comienza el siglo XXI? (fragmento)Carl Amery
Auschwitz, ¿comienza el siglo XXI? (fragmento)

"Para explicar la existencia de Auschwitz, o al menos establecer sus circunstancias y vínculos históricos, basta con aceptar que la tesis central de Mi lucha era la opinión nuclear y más sincera de Hitler. Seguro, era un mentiroso increíble. Utilizó a todos los grupos sociales, todos los resquemores, todas las ambiciones que bullían en Alemania lanzando consignas y promesas contradictorias. Llamó a su partido el Partido de los Trabajadores, y persiguió a los trabajadores, prometió a los campesinos heredades y los aherrojó a la economía de guerra, halagó a los capitalistas y les tomo el pelo, hablaba del “cristianismo positivo” y ejecutó a los verdaderos cristianos. Pero a lo que se atuvo fue a su devota fe en la reina cruel y el consiguiente odio a su enemigo mortal, el judío. Pues éste pretende, “con judía insolencia”, ser más astuto que la naturaleza. Desde hace al menos dos mil quinientos años proclama este mensaje bajo formas y disfraces variopintos. En una palabra: es el mensaje de la protección de la vida, de la compasión con el débil, del talante pacífico, de la igualdad de derechos para todos. Este mensaje es perverso porque tarde o temprano destruye la vitalidad de los pueblos y sus perspectivas de futuro. Y esto es tan evidente que, naturalmente, una inteligencia superior como la judía lo sabe, siempre lo ha sabido
Hitler deducía de ello necesariamente que el judío pensaba y sentía en realidad algo muy distinto, y que, debido a su otredad, no pretendía más que debilitar y pervertir al resto de los pueblos para cebarse con los desprotegidos. El resultado último y necesario sería entonces la desvitalización del planeta, que acabaría orbitando, mudo, en torno al sol."



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