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Cuatro molinos (fragmento) "En nuestro pueblo no había periódico. El panadero, el barbero y la peluquera ocupaban su lugar. Y con bastante éxito. El primero repartía noticias locales, pan recién hecho en su cesta; el segundo traía información de la alta política e incluso del extranjero, y con mucha demora, justo cuando pasaba algún cliente al tanto de la situación, que traía esos mensajes del mundo con barba y un nudo en la garganta bajo su cuchillo. Pero no debemos olvidar al lechero: traía noticias de la patria de dos o tres municipios cercanos. Y también yo llevaba los anuncios, es decir, en aquellas ocasiones en que nuestro director de orquesta, animado por el pronóstico del tiempo, decidía que tocaríamos música en el parque esa noche; entonces dibujaba treinta hojas de anuncios en un rotulador y las distribuía en los comercios más importantes, y también clavaba tímidamente una hoja de papel en algunas farolas. Nos enterábamos de la vida comercial de los demás a través de letreros, escaparates y anuncios de café moca." epdlp.com |