|
Fiebre (fragmento) "Madame Marin inculcó desde el principio una pasión por las ideas. Los estudiantes aprendieron cómo el pensamiento los involucraba, aquí y ahora. Las teorías no eran construcciones abstractas, sino que tenían implicaciones concretas y materiales, y analizar, comprender y elegir soluciones eran actividades arraigadas en el mundo, pasado y presente...Madame Martin había hablado sobre el azar, citando a Freud, quien decía que no creer en el azar equivalía a apoyar una visión religiosa y supersticiosa del mundo, a mantener la idea de una finalidad, un orden último del universo. De repente, Damien había dicho: «Yo voy más allá. No solo creo en el azar, sino que lo hago funcionar a mi favor. [...] Si, por ejemplo, alguien mata así sin más, sin razón, sin necesidad, sin explicación, sin interés y sin sentimiento alguno, si no le importa, si es cualquiera, entonces no se le puede atrapar. Para que haya un delito, tiene que haber una razón personal. Un motivo, un motivo personal. Pero si es por casualidad, esa muerte es la nada." epdlp.com |