Tránsito al crepúsculo (fragmento)Rashid El Daif
Tránsito al crepúsculo (fragmento)

"Hacía calor y humedad, la oscuridad era sofocante. Me costaba mantener los párpados abiertos. Deseaba poder dormir. No estaba lo suficientemente despierto como para conciliar el sueño. Y tampoco estaba lo suficientemente dormido como para despertarme. Atrapado en ese espacio entre la somnolencia y el sueño. Alguien me dijo una vez que, en situaciones como esta, la única opción es adaptarse. De lo contrario, se vuelve insoportable. El primer paso para adaptarse es practicar el olvido. El olvido.
[...]
Después de que intenté devolverle la bofetada, y después de que el guardia me disparara un solo tiro, me desplomé en el suelo mientras la sangre manaba de mi mano. Sentí un dolor insoportable e hice todo lo posible por contenerme para no gritar, para que ella no disfrutara de mi sufrimiento como el asesino de su marido disfrutaba con el suyo.
Al mismo tiempo, procuraba no quedarme mordiendo la herida, para que ella no creyera que no me dolía y ordenara al guardia que volviera a dispararme.
Permanecí así, oscilando entre la conciencia y la inconsciencia, hasta que me encontré en urgencias del hospital, tendido en una camilla y sometido a un aluvión de preguntas dolorosas, a las que respondía con extrema brevedad."



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