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Veneno para los jóvenes (fragmento) "Entonces Nyi Dampi entró por la puerta de la cocina cargando sus mercancías, acompañada por uno de sus hijos, que también llevaba un bulto. Atravesó la casa y entró en la habitación de Nyi Rapiah. Hacía ya bastante tiempo que Nyi Rapiah ni siquiera tenía permitido ir a la cocina: permanecía recluida en su habitación porque iban a casarla. Desde que le había salido el vello de la pubertad tampoco se le permitía salir de casa, pues así lo establecían las costumbres tradicionales. Cuando Nyi Dampi vio a Nyi Rapiah, se quedó asombrada: se había vuelto extraordinariamente hermosa, parecía irradiar luz y, además, hacía mucho que no se veían. Antes todavía no sabía arreglarse muy bien. Pensó para sí: «No me extraña que Aom Usman esté tan impaciente por conocer a Nyi Rapiah, siendo tan hermosa». [...] Entonces Nyi Dampi sacó apresuradamente un retrato de Aom Usman del bolsillo de su chaleco. Se lo tendió a Nyi Rapiah, mirando de reojo hacia atrás por miedo a que alguien las estuviera vigilando. Nyi Rapiah tomó el retrato sonriendo, lo contempló y lo examinó detenidamente. Pensó para sí: «¡Vaya! No es de extrañar que, a juzgar por el retrato, sea tan guapo; parece hijo de un noble. Este es el hombre capaz de hacer perder la cabeza a una mujer». Nyi Rapiah pensó que ya empezaba a sentirse atraída por aquel hombre guapo. Si no hubiera tenido miedo de sus padres y hubiera tenido el corazón libre, quizá habría tomado una decisión." epdlp.com |