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Crepúsculo de los tiempos antiguos (fragmento) "Había que bailar báka, la danza del matrimonio. Había que bailar aquella victoria, anuncio de la promoción de los jóvenes. La felicidad de unos es la desgracia de otros. En la habitación del fondo de una lúgubre morada, Lowan, el viejo padre de Kya, hervía de rabia. No podía soportar el nuevo triunfo de Térhé. El dolor lo sacudía de pies a cabeza. Con una calabaza de agua en la mano, rociaba la tumba de sus antepasados e invocaba a sus Manes: —Ya no podéis tolerar por más tiempo la humillación en la que Térhé sume esta ciudad que nos legasteis. No la condenéis al deshonor, pues una ciudad donde solo canta un gallo es una ciudad deshonrada. Térhé es el único gallo de Bwan. Perdonadme y haced que la piel de este joven presuntuoso no llegue a conocer jamás las arrugas de la vejez. Hoy, mañana, si mis deseos se cumplieran, os rociaría con sangre. Trágico cara a cara entre un alucinado satánico y su visión del más allá. ¡Pobre Térhé! No imaginas que hay un precio puesto a tu cabeza. ¿Te abandonarán tus propios Manes, los de tus Antepasados, a merced de un enemigo tan cruel, tanto más peligroso cuanto que se le ignora? ¿Qué pensarían las han-wa si descubrieran el siniestro designio de Lowan? ¿Cuál sería la reacción de la bella Hakanni, deslumbrante como el rocío bajo el sol de la mañana, si descubriera que su tío se disponía a acabar con el dueño de su corazón? Por el momento, se preparaba la báka, la danza de los esponsales..." Glosario. Báka: danza relacionada con el matrimonio. Término bwamu que el autor incorpora al francés. Bwamu (o buamu) — lengua del grupo bwa, perteneciente a la familia Níger-Congo, hablada principalmente en Burkina Faso. Manes: Espíritus Ancestrales de los familiares fallecidos convocados ritualmente para pedirles una gracia. Han-wa: término bwamu que Boni conserva para designar a las féminas. La bibliografía lingüístico-literaria sobre la novela identifica Hanwa explícitamente con «femmes» («mujeres»). Bwan: Topónimo; no sujeto a traducción. Maître de son cœur: literalmente, en francés, «señor/dueño de su corazón». He elegido la expresión «dueño de su corazón» porque conserva la imagen amorosa sin resultar desnaturalizado en español." epdlp.com |