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Oromay (fragmento) "Una vez que todo el mundo ha ocupado su lugar, se relaja y se permite bromear. El jefe de protocolo puede parecer severo, pero es un buen hombre. Cuando se ríe, ríen con él la boca, los ojos y su enorme vientre, que se agita en grandes oleadas. No es precisamente agraciado, pero lo compensa con su sentido del humor y su carácter abierto. Es comandante del ejército y, en cuanto lo nombraron jefe de protocolo, cambió el uniforme militar por elegantes trajes de tres piezas. El avión está lleno de proa a popa. Todas las personalidades importantes de Adís Abeba viajan a Asmara para la Campaña de la Estrella Roja. Hay periodistas y poetas, historiadores y redactores de discursos, artistas y músicos, fotógrafos y cineastas. También viajan expertos agrícolas, ingenieros y dirigentes de la industria y el comercio. No queda nadie en Adís Abeba. Más vale que no nos estrellemos. A bordo hay quienes están radiantes de felicidad; otros, melancólicos por haber fumado y bebido demasiado; algunos han descansado y otros no han pegado ojo; unos llevan barba y otros van afeitados. Apenas hay alguien a quien no reconozca. Todos nos conocemos; de una manera u otra, estamos relacionados, estrechamente o de lejos. Pertenecemos todos a la misma generación: jóvenes, impacientes, ambiciosos. Estamos destinados a hacer realidad el renacimiento de Etiopía. A devolver el orgullo, la unidad, la prosperidad y la paz a la Madre Patria revolucionaria. Esta es una reunión excepcional, quizá la primera ocasión en que nuestra nueva generación tiene en sus manos el futuro de Etiopía. Es una revolución: la energía y las ambiciones de los jóvenes, que luchan por hacer realidad sus sueños para esta tierra, este país, esta Etiopía, tierra de nuestros antepasados, tierra de patriotas." epdlp.com |