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Peces tropicales (fragmento) "Esa Navidad, Peter viajó a Nairobi. Se fue muy alegre, vestido con una colorida camisa de flores, el fulgor del sol sobre su escaso cabello blanco y su calvicie rosada. El retrato perfecto de un jubilado preparándose para un crucero. Se iba a disfrutar de la comodidad relativa que ofrecía Kenya, de los cines, los lujosos hospedajes de safari, tal vez los resorts de la playa Mombasa. Había enviado un buen número de peces exóticos; era momento de unas vacaciones. Cuando Peter me dejó en la ciudad, me besó en la boca, en el medio de Luwum Street, frente a las multitudes, antes de esfumarse. Me quedé en la calle bulliciosa y polvorienta, con los ojos de la gente fijos en mí como el sol ardiente. ¿Quién era esta chica a la que un viejo muzungu besaba a plena luz del día? Ay, ay, estas malayas se están poniendo demasiado atrevidas. ¿No podía buscarse alguno más joven en el Sheraton? Un hombre le gritó a Peter en luganda. [...] Seguí caminando hacia el estacionamiento de taxis, ignorándolos. Una chica como yo no perdía tiempo discutiendo con los bayaye en las calles. Tenía cosas mejores que hacer. No durante la Navidad, pero él volvería. Llamaría cuando me necesitase y yo escaparía a su enorme casa blanca, la vida gin-tonic, mis vacaciones. La verdad es que el campus también se parecía a unas vacaciones frente a la vida real que tenía por delante: trabajar, si es que lo conseguía, en algún área del gobierno donde se ganara poco, en una vieja oficina polvorienta de estilo colonial; zapatos con la suela despegada, una mazorca de maíz asado para el almuerzo, las deudas, los chicos, me convertiría en mis padres. Otra opción era casarme con alguien de la familia adecuada, de la tribu adecuada, del bolsillo adecuado y barriga, para hacerlo pagar las cuentas. Con mi título, valdría unas cuantas vacas exóticas, frisonas o jersey, no de las ordinarias ankole de cuernos largos. Pero no tenía que pensar en ello hasta dentro de dos años. Por ahora, seguiría mi juego: ser alguien más, o no ser nadie, por un par de horas. Glosario. Luganda: lengua bantú hablada principalmente en Uganda central. Bayaye: término coloquial ugandés para jóvenes marginales o muchachos de la calle; puede tener sentido despectivo. Ankole: región y pueblo del suroeste de Uganda; también, raza bovina autóctona de largos cuernos. Muzungu: persona blanca o extranjera, especialmente europea." epdlp.com |