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La vida agria (fragmento) "Sufro una crisis de agotamiento sobre la décima cuartilla, me duelen un poco los músculos que hay encima de las clavículas, los conocidos como omohioideos. No lo parece, pero se traduce con ésos, cada golpe sobre las teclas de la máquina se descarga ahí arriba; para comprobarlo, basta con trabajar un momento usando una sola mano, la derecha, y apoyar la izquierda sobre el hombro, y se sentirá el gran trabajo que hacen los omohioideos. De dejarlo para mañana ni hablar, porque las tres cuartillas se suman a la ración diaria, que ya es alta de por sí, y he calculado que un ritmo de veinte cuartillas al día se puede soportar, pero si le sumas un tute aún mayor, el esfuerzo te destroza, y el cansancio se suma exponencialmente, de suerte que luego lo pagas con un hiperagotamiento del que no es fácil recuperarse. [...] Algunas noches, cuando no consigo conciliar el sueño, desfilan en procesión frente a mis ojos Salvatore Giuliano y las mujeres fecundadas artificialmente, el coronel Maverick y el general Sirtori, cada uno pronunciando una frase sorda y humillante, Virginia Oldoini, Carl Solomon, Gad Dov Ygal, la cabeza cortada del pobre Languille, la prostituta Beverly, Nikita Jrushchov, Teseo, el maníaco sexual Arthur Sears, Peloncillo Jack, el viejo obrero de la cadena de montaje Pop, John Kennedy, Percepied, los ligues de Germaine Necker, el tarsero, animal fantasma, la Conferencia de Locarno, Mona-Mara-June y la enana de la Cosmococcic Telegraph Company, Albert Budd, el socialista Vandervelde, la Ley setenta y cinco, también socialista, que cerró las casas, Ivan Grozny, la venus hotentote, John Whistler en el viejo puente de Battersea, el sacrificio de Nochevieja, la falla, el neutrino, el Marx joven y el Lenin de los cuadernos, Sidi Bel Abbes, la Ondulada Ocho, Jack Andrus, el astrónomo real, los capellanes, las coronas y los jóvenes turcos armados con pistolas de fabricación casera, mil ideas para aumentar las ventas y el detective de Amboise Leonardo Da Vinci. Cada uno de ellos me ha chupado un poco de sangre, y entre todos han condenado mi alma, han trastornado hasta mi infancia." epdlp.com |