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El ahorcamiento de Vasil Levski "Oh, madre mía, patria querida, ¿por qué tan triste, tan endeble lloras? Cuervo, y tú ave maldita, ¿allí, a qué tumba tan sórdido graznas? Oh, sé, sé, madre, tú lloras, madre, porque tú eres negra esclava, porque tu voz, madre, tu voz sagrada, es voz sin eco, voz en la nada. ¡Llora! Allí, cerca de la ciudad de Sofía, se yergue, la veo, la horca más negra, y tu único hijo, Bulgaria mía, pende de ella con fuerza tremenda. Lúgubre, terrible el cuervo grazna, canes y lobos el campo aúllan, arduo a Dios los viejos rezan, las mujeres gimen, los niños sollozan. El invierno canta su feroz canto, los vendavales barren cardos por el campo, y frío, helor, y llanto sin esperanza agolpan dolor sobre tu corazón. Traducción: Zhivka Baltadzhieva " epdlp.com |