Enrique IV (fragmento)Luigi Pirandello

Enrique IV (fragmento)

"ENRIQUE.- ¡Bravo; un poco de luz! Sentaos allí, en derredor de la mesa. (Pausa). No, así no. En elegantes y cómodas posturas. (A Arialdo.) Espera... tú así. (Lo acomoda; luego Bertoldo.) Y tú así (Lo acomoda.) ¡Bien! (Va a sentarse frente a ellos). Y yo acá. (Volviendo la cabeza hacia una de las ventanas) Deberíamos poder ordenar a la luna que nos envíe un rayo decorativo. A nosotros nos conviene la luna, nos ayuda. Yo siento que la necesito y, a menudo, mirándola desde mi ventana, me olvido de mí. ¿Quién podrá creer, al contemplarla, que ella no sabe que pasaron ochocientos años, y que yo, sentado a mi ventana no puedo ser de veras Enrique IV que mira a la luna como un hombre cualquiera? ¡Pero mira, mirad qué magnífico cuadro nocturno: el Emperador entre sus leales consejeros! ¿No os causa placer? ¡Magnífico!. "


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