Obligaciones y derechos (fragmento)José Pablo Feinmann

Obligaciones y derechos (fragmento)

"El Leviatán es el Estado moderno. Los individuos le ceden sus derechos y el Estado los administra, al costo, claro está, de dominar a los individuos. La cesión de mi libertad al Estado es la condición de esa libertad, ya que cuando ésta se ejercía me llevaba a desear cosas que también deseaban los otros y entonces nos despedazábamos como pequeñas bestias humanas. Necesitamos una gran bestia, un Leviatán, al cual pertenezcan las cosas o su administración (lo que, mucho después, Foucault llamará sociedad disciplinaria) y en medio de esa disciplina todos viviremos en paz y, si alguien se hace el loco y quiere una “cosa” que no le pertenece, el Leviatán descargará sobre él la furia de la Ley. Este es el origen del contrato roussoniano: todos cedemos algo (cedemos nuestras libertades primitivas, instintuales o, por qué no, pulsionales) y establecemos un contrato social que el Estado administrará, vigilará y castigará a quien no lo cumpla, por decirlo alla Foucault. Bien, ¿quién sino Nietzsche habría de enfurecerse con esto? Para él, el hombre que se somete al Estado, pactando su libertad, es el hombre gregario, el hombre del montón. El que antecede su mediocridad gregaria, burguesa, a sus pasiones: “Casi todas las pasiones tienen una mala reputación a causa de quienes no son lo bastante fuertes como para volcarlas en su propia ventaja. "


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