Fragmentos acerca de la literatura alemana moderna (fragmento)Johann Gottfried Herder

Fragmentos acerca de la literatura alemana moderna (fragmento)

"Hemos aprendido a hablar por medio del lenguaje. Éste es, por lo tanto, un tesoro de conceptos que se unen de manera sensorialmente clara a las palabras y que no son separados nunca por el entendimiento común. Llega entonces la filosofía para investigar la naturaleza de las cosas. Es decir: la filosofía aclara las palabras dadas en el lenguaje común y con ellas se desarrollan los pensamientos. Por lo tanto, si un método filosófico tuviera que ser análogo a nuestra educación y a nuestra formación, tomaría los objetos que ya conocemos sensorialmente con claridad gracias a las palabras; separaría las ideas más conocidas que hubiera en ellos -- las ideas que cada uno conoce y nadie puede negar--; se elevaría a ideas cada vez más refinadas hasta arribar, por último, a la definición. Reconocería entonces en el concepto aquellos conceptos que son parte de él. Y, como antes sólo diferenciábamos, en la medida en que ligábamos un concepto claro con la palabra, reconoceríamos ahora la diferencia, porque seríamos conscientes de las características distintivas que separan a ambas cosas. En consecuencia, el verdadero y único método de la filosofía es el analítico y éste debe basarse, por fuerza, en los conceptos del sano entendimiento y elevarse de aquí a las alturas de la razón abstractiva. Todos los conceptos auténticamente filosóficos son algo dado al filósofo, por lo que éste no puede entenderlos como quiera y ofrecer explicaciones lingüísticas arbitrarias de espacio, tiempo, espíritu, virtud, etcétera. Estas palabras le son dadas de manera sensorialmente clara y el buen y sano entendimiento debe llevarlas a un nivel superior, por así decirlo, mediante la filosofía. Pero la manera en la que le son dadas es confusa. Debe exponerlas con claridad por medio de la abstracción y, en consecuencia, someterlas a disección tanto como pueda. Se ve entonces, a primera vista, que se mata toda filosofía cuando uno se da por satisfecho con pensar el pensamiento implícito en la expresión. Precisamente de ésta es que debo separarlo, disolverlo en otras determinaciones menores, hacerlo ver siempre en palabras comprensibles, pero cada vez más razonables, hasta que, por así decirlo, el alma, finalmente, recuerde lo que ha pensado con la palabra y antes no podía decir; lo que vio en el reino de los espíritus de Platón y puede ahora, de nueva cuenta, ver; lo que en ella dormitaba y ahora despierta. "


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