Las vidas de los doce césares (fragmento)Cayo Suetonio Tranquilo

Las vidas de los doce césares (fragmento)

"-César-
En Alejandría, César atacó un puente, pero una inesperada salida del enemigo le obligó a saltar a una barca; perseguido por gran número de enemigos, se lanzó al mar y recorrió a nado el espacio de doscientos pasos hasta otra nave, sacando la mano derecha fuera del agua para que no se mojasen los escritos que llevaba, y llevando cogido con los dientes su manto de general para no abandonar aquella prenda al enemigo.
-Nerón Claudio-
Mostraba un profundo desprecio por todos los cultos, exceptuando el de la diosa de Siria; pero terminó por burlarse de él también, hasta el punto de orinar sobre su estatua cuando se entregó a otra superstición que fue la única en que persistió. Consistía ésta en venerar una muñeca, que le había regalado un hombre del pueblo, a quien no conocía, como amuleto contra las celadas de sus enemigos. Fue descubierta poco después una conspiración, y con este motivo hizo de aquella muñeca su divinidad suprema, la honró con tres sacrificios por día y quiso que se creyese que le presagiaba el porvenir. Pocos meses antes de su muerte empezó a observar las entrañas de las victimas, sin obtener jamás ningún augurio feliz. "



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