Fragmentos de un diario personal (fragmento)John Banville

Fragmentos de un diario personal (fragmento)

"Huyo de la ciudad y voy a comer con amigos a un restaurante a la orilla del mar en Howth, donde tengo una casa. Finnegans Wake comienza y acaba en Howth, y Molly dijo “sí” por primera vez a su Poldy entre los rododendros del bosque que está detrás del castillo, donde hoy en día paseo con mi perro. Un día precioso y reluciente junto al agua, con la luz marina nítida y clara. Qué cosa tan extraña es el mar. ¿Pero acaso es menos extraño el cielo? Este mundo, y todos nosotros, Robinsones que hemos naufragado en él.
Por la tarde me arrastran a un montaje de La Bohème. Qué forma artística tan absurda es la ópera. Lo endeble de la trama me asombra. Los numerosísimos espectadores, arrebatados en sus asientos, se ponen en pie de un salto al final para vitorear y aplaudir como locos. Envidio ese entusiasmo. ¿O no? No, no lo envidio. Un público que aplaude me parece inquietante. Recuerdo el espantoso gusto musical de Joyce. Le gustaba decir que sus compositores favoritos eran Palestrina y Schonberg, cuando los que de verdad prefería en realidad eran gente como Balfe y los más empalagosos de los baladistas eduardianos. Él mismo era un eduardiano, por supuesto. "



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