Del funcionario (fragmento)Vilém Flusser

Del funcionario (fragmento)

"Es un lugar común [decir] que la mente humana no consigue acompañar al progreso. Abundan ejemplos de esta afirmación. Los ingenios nucleares transfirieron las guerras del campo de la política internacional al campo del Apocalipsis, y la política internacional es incapaz de asimilar ese hecho. El desarrollo de la capacidad productiva de la industria y de la agricultura es tal que un único país (por ejemplo los Estados Unidos) podría abastecer en un futuro próximo a toda la humanidad, y los economistas siguen presos de la mentalidad de la escasez de productos. Los medios de comunicación están eliminando distancias, y todo un continente (África) está siendo fragmentado anacrónicamente en estados “soberanos”. Ya existen métodos mecánicos y químicos que pueden provocar cualquier estado psíquico, inclusive la “felicidad” (por ejemplo, la propaganda subliminal y la mezcalina), y casi nadie se está dando cuenta de ese hecho terrible. La física nuclear abrió fuentes inagotables de energía y trasformó el trabajo físico en mercancía tan barata como el aire, y la sociología aún no vislumbra el fin del homo faber. La cibernética y la electrónica están produciendo computadoras que disponen de una memoria y de una capacidad de planeamiento infinitamente superior a la humana, y la pedagogía ignora ese hecho. El automatismo sustituye a la automatización y elimina el factor humano tanto del sector productivo como del administrativo, y las virtudes “laboriosas” humanas, como “aplicación” e “iniciativa” continúan valorándose en forma positiva. En síntesis: la mente humana es incapaz de comprender (y mucho menos de aprovechar) el progreso que ella misma desencadenó tan livianamente. Lo que falta, en efecto, es una visión abarcadora de la escena actual, a partir de la cual pueda ser hecho un análisis más minucioso de nuestra situación. Lo que falta es una distancia irónica que eleve la mente contempladora por encima de la turbulencia de los acontecimientos. Lo que falta es una filosofía. Puede objetarse que el existencialismo es una filosofía en ese sentido, ya que intenta analizar diversos aspectos de la situación en la que nos encontramos. El presente artículo dará un ejemplo, fundamental desde mi punto de vista, de la insuficiencia de los análisis hasta ahora ensayados. Para el existencialismo la situación humana tiene la siguiente forma: el hombre está lanzado en medio de su circunstancia; esa circunstancia forma su horizonte y consiste de objetos y de otros hombres. Defenderé la tesis de que esa forma de la situación no se aplica a un nuevo tipo de situación que se está volviendo cada vez más frecuente. En ese nuevo tipo el centro está ocupado por el aparato, y el horizonte está constituido de funcionarios que funcionan en función del aparato. Me resisto a designar al funcionario con el término “hombre”, ya que se trata de un nuevo tipo de ser que está surgiendo. "


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