Memoria de los muertos (fragmento)Teresa Pámies

Memoria de los muertos (fragmento)

"Mi madre sabía escribir, puesto que hacía las cartas a mi padre cuando lo encarcelaban. Escribía con una tinta morada que yo, furtivamente, le robaba para pintar las tabas. Mis amigas solían colorear los preciados huesos con azafrán pero era una producto caro que no estaba a mi alcance.
Conservo la última carta que escribió mi madre el 6 de mayo de 1941, un mes antes de aquel 5 de junio. Su ortografía es visualmente incorrecta, de un catalán salpicado de castellano. Es la carta de una madre acongojada y, pese a todo, aferrada al timón de una nave que naufragaba. En ella expresaba su filosofía de la vida con una humildad que nunca rozó el servilismo ni la astucia. Cuando tengo el día triste leo esa carta, la única cosa realmente entrañable que me quedó del naufragio, único que tocaron las manos vivas de mi madre. No es el mensaje de un suicida. El hecho de que poco después de haberla escrito la encontraran ahogada en el río podría sugerir que la carta póstuma era premeditada. Sin embargo es un incentivo a luchar por la vida, a prepararse para afrontar la difícil supervivencia, a plantar car al infortunio trabajando y evitando el falso orgullo y el resentimiento. "



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