Oda a DorisChristoph Martin Wieland

Oda a Doris

"Las horas me abrazan con ternura
y expresan la dulce emoción de la alegría,
horas etéreas y celestes, distantes de los
hombres que no saben soñar y cuyo tiempo
transcurre entre serafines y zéfiros,
anhelando sentir la juventud de este mundo.
El alma es encantada por la musa celestial
de lengua mortal y temblor mudo que penetra
al amante en el instante sagrado en el que
ha sido bendecida la primavera, huido
el acuoso agosto tantas veces visto.
Hermosa es la clave de las auroras que
fluye hacia la tierra del alma, virtud
y armonía de la vida. "



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