Kant - Krause (fragmento)Julián Sanz del Río

Kant - Krause (fragmento)

"La ley de vivir el hombre como uno y todo consigo, mira a la unidad indivisible humana en conocer, en sentir y obrar, y bajo esta unidad a la armonía interior de sus partes, facultades y fuerzas, en cuyo concierto se muestra el hombre como una armonía del mundo, particular, pero semejante a Dios. El hombre, pues, debe en su pensar y obrar estar presente a sí como uno e indivisible, y en esta forma debe ordenar y cumplir todas sus obras; y en toda cosa que haga o relación que le toque, debe estar sobre sí en espíritu y animo, educándose como una armonía activa entre los seres, sin que por ninguna inclinación particular, aun en sí buena y bella, olvide la relación de todas.
Debemos hacer el bien, no ciertamente sin esperanza, ni tampoco sin temor; pero temiendo sobre todo la propia culpa, podemos mediante una vida moral librarnos del temor y confiar de nuestra salud en Dios. Entendemos por esperanza una previsión con presentimiento de lo venidero; luego la verdadera, la firme y última esperanza nace de Dios y nos lleva a Dios, es hija del claro conocimiento y del recto obrar. La esperanza es necesaria a nuestra naturaleza, que hace su vida dentro del tiempo entre el momento presente y el venidero: sin esperanza no cabe ningún plan racional de vida. Pero la esperanza no debe ser el motivo último de la buena resolución, porque el bien es eterno sin la oposición de pasado o venidero, y el sujeto moral está obligado al bien por motivo de bueno, esto es, absolutamente. "



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