A una señora elegantísimaAntonio Mingote

A una señora elegantísima

"Con tu nariz altiva por delante
como proa y heraldo de la Francia
paseas por el mundo tu elegancia,
que es cosa, como sabes, importante.

Y aunque el ser importante ya es bastante,
no te basta y, a más de la importancia,
envuelve tu figura la fragancia,
nunca será mi admiración bastante.

Te veo caminar mientras te alejas
esparciendo a tu paso la hermosura,
y suspiro, ya ves, sin disimulo,

pues suspenso y atónito me dejas
admirando en tu porte y tu figura
lo que es más digno de admirar, tu culo. "



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